viernes, 10 de abril de 2015

SIEMPRE HABRÁ LUGAR PARA EL MILAGRO.



No dudes que Dios es capaz de hacer más allá de lo que tu mente puede imaginar o tus manos hacer, así como lo manifiesta Pablo en la carta a los efesios: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20). Dios es todopoderoso, es capaz de sacar todo desde donde NADA hay; eso es precisamente lo que hizo cuando creó el universo: Sacarlo desde la NADA con solo dar una orden. Eso lo vemos en las primeras páginas de la Biblia: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz” (Génesis 1:1-3). Así es, Dios con solo dar una orden hace que el milagro se produzca. No necesita de nada ni de nadie para hacerlo.

Necesitas creer que aún hay espacio para el milagro, creer que la imposibilidad no es un obstáculo para Dios. “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37). Todo lo que “no se puede”, con Dios “si se puede”, pero necesitas creerlo. Jesús lo dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23). Necesitas creer en las promesas que desde hace mucho tiempo Dios te hizo; el hecho que no las hayas recibido, no quiere decir que se haya olvidado de tu caso. Dios quiere que le creas contra todo pronóstico para que tu FE se fortalezca en él. De nada te sirve recibir un milagro externo, si antes no se opera en ti el milagro interno de la fe y de las consecuencias que ésta produce. Nuestro Señor Jesucristo nos hace la ilustración de ello: “Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán” (Lucas 5:36-37). Para recibir el milagro necesita FE. El autor de la carta a los hebreos te lo confirma: Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve...   Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:1,6). Es necesario aprender a creer en la capacidad sobrenatural de Dios en medio de los áridos desiertos y de las tormentas tempestuosas.

Dios sabe cuál es el milagro específico que necesitas; pero antes de concedértelo, quiere operar en ti una transformación total de tus pensamientos, emociones y deseos que vayan amoldados a sus criterios revelados en la Biblia. Transformación total en tu alma para que refleje una coherencia de vida con lo que crees; así que antes de recibir ese tan anhelado milagro de Dios, pídele que opere el milagro de tu transformación interna reflejada en un estilo de vida apegada a sus mandamientos. Pon tus limitaciones y debilidades en sus manos, y él se encargará de hacer el resto. “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”. (1 Pedro 5:7)


SIEMPRE HABRÁ ESPACIO PARA EL MILAGRO.

Dios no quiere que el milagro que tanto anhelas se eche a perder, por eso dale espacio a su acción transformadora sobre tu alma.



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@JAlfredoLievano


1 comentario:

Sara MUÑIZ dijo...

DIOS TE BENDIGA ALFREDO ... realmente necesito tantos milagros q n o se cual debo anhelar primer o pero poderoso es el SEÑOR... por su misericordia.. hasta donde aguantee GRACIAS POR ESTA GUIZAN DEL ESPIRITU SANTO EN TU VIDA .. PARA CON NOSOTROS.. AMEN