miércoles, 28 de enero de 2015

¿A QUE SE DEBE TU INCREDULIDAD, INDIFERENCIA Y TEMOR?


Hay tres actitudes negativas que debes evitar a lo largo de tu peregrinar sobre la tierra y de la misión que has venido a cumplir sobre ella:

Incredulidad cuando ves que las cosas no resultan como esperabas y como consecuencia comienzas a dudar y a renegar de Dios.

Indiferencia cuando le das más importancia a lo material antes que lo espiritual. Te desentiendes de la Palabra de Dios, de la oración y del servicio porque te interesas en “otras cosas”

Temor cuando estás ante amenazas o peligros inminentes en medio del entorno que te rodea y te aferras a “seguridades” que el mundo te ofrece.


Estas tres actitudes desde luego que te debilitan espiritualmente, entenebrecen tus pensamientos, le dan un giro opuesto a tus prioridades, te hacen perder la noción de la realidad de Dios y de tu identidad espiritual, te hacen olvidar el propósito por el cual estás en la tierra y tu destino eterno. Lo tremendo de esto, es que se va volviendo progresivo.

Es necesario que cada día te revitalices espiritualmente por medio de la reflexión bíblica y de la oración. Es urgente que lo hagas. Mira como Dios te lo ha estado insistiendo una y otra vez.
La incredulidad, la indiferencia y el temor que sientes ahora, se debe a que no has tomado en serio tu tiempo “a solas” con Dios.
Solo Dios puede motivarte y fortalecerte para que cumplas con tan urgente misión que te ha encomendado, pero es necesario que inviertas este tiempo valioso a solas con él.

“El acercarme a Dios es el bien; he puesto en el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras.”
Salmo 73:28


----------------------------
José Alfredo Liévano

Twitter.  @JAlfredoLievano   

martes, 27 de enero de 2015

ES NECESARIO SALIR DE LA AGONIA ESPIRITUAL.

¿Qué es la “agonía espiritual’’?

Es un estado en el que los signos vitales del cristiano están a punto de apagarse por completo; es un “estado de coma espiritual” que refleja una total separación de Dios por medio de los frutos de la carne y una vida totalmente contradictoria con lo que se dice creer.

“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad”
1 Juan 1:6

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas...”
Gálatas 5:19-21


Como diría nuestro Señor Jesucristo, “Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20).
Cada cristiano, si es sincero, sabrá reconocer que tipo frutos está dando. Cada quien sabe cómo se encuentra su estado de salud espiritual.  Cada quien sabe cómo están sus signos vitales en su vida cristiana. Cada quien sabe si en realidad está a punto de morir espiritualmente hablando o si ya murió.

Es posible que algunos cristianos que leen esta reflexión presenten un cuadro crítico de esta manera. Saben que no están bien, y que día a día reflejan una sintomatología crónica en su salud espiritual. Es posible que algunos estén saboreando ya las consecuencias progresivas y amargas de esa situación en la que se encuentran. Ahora, en este día, Dios te recuerda que es necesario ponerle fin a este proceso destructivo para ti y para los miembros de tu familia. ¿Qué hacer?...

Ante todo necesitas recordar que no existe ningún método humano que pueda levantarte. La “medicina revitalizadora” que necesitas viene del cielo no de la tierra; viene de Dios no de la tierra.
Es inútil que emplees todos los esfuerzos para salir de este estado, porque de nada te servirá. Es inútil que te hagas propósitos firmes en tus fuerzas o haciendo buenas obras porque más frustración encontrarás. No es en tus fuerzas ni en tus méritos.

Lo primero que necesitas hacer para salir de esta agonía espiritual, es poner tu fe en la obra perfecta que Jesucristo hizo en la cruz por ti.
El primer paso es reconciliarte con Dios, es reconocer que pecaste y confesar tus culpas delante de él, es necesario que recibas su perdón incondicional por medio de su sangre que te limpia de toda maldad.

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
1 Juan 1:8-9

El primer paso es recibir el perdón incondicional de Dios para que el proceso de restauración comience a operarse en todas las áreas de tu vida.
Dios no te echará en cara lo que hiciste, él mira y entiende tu corazón dispuesto para reiniciar un nuevo estilo de vida basado en sus pautas.

“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas...   Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”
Isaías 43:18,25


La reconciliación con Dios es el punto de partida para iniciar el proceso de revitalización plena que se reflejará por medio de los frutos del Espíritu:

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Gálatas 5:22-23

Espontáneamente reflejarás todos estos frutos en medio de todas las circunstancias de tu vida; pero para ello es necesario NO estorbar el proceso de revitalización que el Espíritu de Dios haga en ti. No olvides que tu carne “exigirá sus derechos” por medio de las tentaciones que enfrentes. Las tentaciones son como los virus que amenazarán el desarrollo de tu salud espiritual, y por eso es necesario enfrentarlos por medio de la oración y la reflexión bíblica. Son los anticuerpos para frenar todo tipo de tentación.

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”
Mateo 26:41


“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada (La Palabra de Dios), para que por ella crezcáis para salvación.
1 Pedro 2:1-2

Por medio de la oración y la reflexión bíblica tus pensamientos, emociones y voluntad se revitalizan con la acción sobrenatural del Espíritu Santo; por eso es importante no descuidar ese tiempo diario a solas con Dios. Debes proponerte levantarte una hora antes de iniciar tus actividades diarias, para dedicar ese tiempo especial y renovador. Al mantener viva tu relación con Dios, estarás evitando el proceso de la agonía espiritual y sus atroces  consecuencias.

----------------------------
José Alfredo Liévano
Twitter.  @JAlfredoLievano  


lunes, 26 de enero de 2015

ES NECESARIO QUE TE ACUERDES...

Acuérdate...
Dios debe ser siempre tu prioridad absoluta. Debe ocupar el primer lugar en todas las áreas de tu vida.
Nada debe interponerse en tu relación con él.

Acuérdate...
A Dios debes consagrarle todo cuanto eres y tienes.
En amoldar tu vida de acuerdo a sus pautas y en cumplir con la misión  de propagar su Palabra en el lugar donde te ha puesto.
No evadas la responsabilidad privilegiada que te ha sido otorgada.

Acuérdate...
Dios te ha mostrado un camino en el cual debes avanzar sin detenerte, aunque por ahora todo se presente amenazador, oscuro y tormentoso.  
Avanza, pues a medida que lo hagas, irás encontrando providencialmente en el trayecto todo cuanto necesites.

Acuérdate...
No te angusties por lo que ahora urgentemente te hace falta para mañana, más bien descansa en lo que Dios te prometió. Dios te proveerá oportunamente por diversos medios y circunstancias todo cuanto necesites.

Acuérdate...
Dios es el dueño de toda la tierra y de todo cuanto en ella hay. Todo está bajo su control.
Toda su atención está siempre sobre ti.

Acuérdate...
No pierdas la noción de la realidad de Dios en medio de tantos espejismos que te rodean.
Vive solamente para él...
Descansa en su Gracia y en su Misericordia incondicional para tu vida.
¡Nada te faltará!


No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:31-34)

¡ACUÉRDATE!

-------------------------.

Twitter:

----------------------------

domingo, 25 de enero de 2015

VIVIR EN LA LUZ.

El único medio para conocer la voluntad de Dios es la Biblia; por eso es importante leerla, estudiarla y reflexionarla siempre en un clima de oración. Es la lámpara que alumbra nuestro interior y orienta el rumbo a seguir; por el eso el salmo 119 dice:


“La exposición de tus palabras alumbra, hace entender a los simples”
Salmo 119:130

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.”
Salmo 119:105


Al mantener ese contacto diario con la Palabra de Dios se producen los siguientes resultados.

CONOCIMIENTO ESPIRITUAL.-
No es el tipo de conocimiento del que estamos acostumbrados a manejar, en donde la lógica humana es la que predomina, sino la del Espíritu Santo ejerciendo su acción sobre el intelecto. Se trata de un discernimiento sobrenatural que  produce convicciones sobrenaturales en su contenido. Llegas a creer y entender la Palabra de Dios bajo la acción sobrenatural del Espíritu Santo. Al respecto el apóstol Pablo escribe:

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”
1 Corintios 2:14


OBEDIENCIA ESPONTÁNEA.
Al estar convencidos del contenido de la Palabra de Dios se produce en nuestro interior el deseo espontáneo de obedecerla; de seguir sus pautas no por imposición sino de manera espontánea. Se adquiere la convicción firme que no hay nada más agradable que seguirlas al pie de la letra por amor a Dios.
Agradamos a Dios con nuestra obediencia, no por temor al castigo, sino porque le amamos.

“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”
1 Juan 5:3


EVANGELISMO Y ENSEÑANZA.-
La convicción sobrenatural en la Palabra de Dios y el deseo espontáneo de obedecerla, nos impulsa a compartirla con otras personas mediante el evangelismo y la enseñanza de su contenido. No nos conformamos con quedarnos con este tesoro, sino en compartirlo hacia los 4 ángulos de la tierra; en emplear todos los recursos a nuestro alcance para cumplir con esa “gran comisión” encomendada por nuestro Señor Jesucristo.

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Mateo 28:19-20

De igual manera que la obediencia, no se trata de una tarea gravosa, sino en una necesidad que nace desde lo más profundo de nuestro corazón; así como lo dijo el apóstol Pablo:

“Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!”
1 Corintios 9:16


TESTIMONIO.-
El resultado de los aspectos anteriores nos permite con nuestra conducta alumbrar con la luz de Cristo. Nos constituimos en antorchas intensas y ardientes, en poderosos faros de luz en medio de la oscuridad que reina alrededor.

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Mateo 5:16


VIDA FRUCTÍFERA.
Conocimiento espiritual...   Obediencia espontánea...   Evangelismo y enseñanza...   Testimonio...
Son los cuatro aspectos de nuestra vida cristiana que nos harán alumbrar, y que a la vez nos convertirán en árboles fructíferos cuya hoja no caerá.

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.”
Salmo 1:1-3

-------------------.
VIVIR EN LA LUZ.
Vivir en la luz, es vivir impregnados y saturados de Cristo, la LUZ del mundo; por eso es importante exponernos a su Palabra para que su acción viva y eficaz sea realidad.
Dedica un tiempo diario para nutrirte de la Palabra de Dios.
Es urgente y necesario...


-------------------------.
Twitter:
----------------------------


sábado, 24 de enero de 2015

DE LA “FE VISIBLE” A LA “FE INVISIBLE”.

Has llegado a un punto tal, en que nada puedes hacer. No hay personas o instituciones que puedan ayudarte, no cuentas ya con ningún tipo de recursos. Prácticamente todo está perdido.
Estás en el “ojo del huracán” pero aun así la Gracia y el Poder de Dios serán capaces para sacarte de él en el momento oportuno.
Lógicamente tu fe se ha descalabrado ante esta tormenta oscura y feroz de la que humanamente hablando no hay salida.


DE LA “FE VISIBLE” A LA “FE INVISIBLE”

Dios quiere que pases desde una “fe visible” hacia una “fe invisible”.
Dios está derribando de ti, todas aquellas seguridades visibles y terrenales de las que te has acostumbrado a depender; y uno de sus métodos es enviándote circunstancias que te lo hagan comprender.
Dios quiere que adquieras convicciones sobrenaturales más allá de lo que ves. Esa es la razón por la cual estás en este proceso.

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve.”
Hebreos 11:1

Es ahora cuando necesitas aferrarte a Dios y descansar en su método perfecto. Él sabe lo que hace contigo y como procede aunque no entiendas nada. Él sabe que tratamiento aplicar a tu caso, incluso cuando esa tormenta la hayas propiciado con tus malas decisiones y acciones. No olvides que en medio de ese proceso está latente su gracia incondicional, su constante misericordia, su poder sobrenatural y su sabia soberanía. No hay detalle tuyo que se le escape. Todo lo tiene en control.
Dios no permitirá que te hundas en medio de la oscura tempestad que ahora te envuelve con fuerza. Él dará la orden para que en un solo instante todo de un giro radical y favorable; pero es necesario que partas del hecho que nada puedes hacer, únicamente descansar en él.

“Estad quietos y conoced que yo soy Dios”
Salmo 46:10

Dios ya te lo prometió, y su palabra se cumplirá aunque todo y todos estén en tu en contra.
No temerás, pase lo que pase. Ninguna tormenta acabará contigo.
Dios tiene autoridad sobre todas tus circunstancias. Es necesario que lo recuerdes ahora.

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar, aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza.”

Salmo 46:1-3

A lo largo de todos estos años y por medio de todas estas circunstancias, Dios te ha estado preparando para que pases de una  “fe visible” hacia una “fe invisible”. Todo forma parte de ese proceso...

Necesitas recordar ahora que Dios te está preparando para “algo más”...
Dios te ha estado preparando para que le sirvas en medio de los tiempos tormentosos que se avecinan en el mundo entero.

Tiempos en los que necesitarás convicciones firmes en su Palabra y promesas...

Tiempos en los que necesitarás discernimiento para aplicar la Palabra en el contexto en el que te encuentres...

Tiempos en los que necesitarás sabiduría para que sepas como proceder en determinadas circunstancias...

Tiempos en los que necesitas valor para nadar contra la  corriente...

¡DIOS NAVEGA CONTIGO!
“¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!”
Marcos 6:50


---------------------
Twitter:
----------------------------


viernes, 23 de enero de 2015

SON SUFICIENTES LAS EVIDENCIAS ...

Son suficientes las evidencias de las profecías bíblicas que respaldan la proximidad del juicio de Dios sobre la tierra y del regreso visible de nuestro Señor Jesucristo.

Son suficientes las evidencias que muestran a la tierra sufriendo los “principios de dolores”, así como cuando una mujer está a punto de dar a luz.  Cada vez más generalizados, frecuentes e intensos.

Son suficientes las evidencias específicas y detalladas que coinciden con los actuales eventos mundiales que no dejan lugar a la duda.

Son suficientes las evidencias que muchos no quieren creer a pesar de tenerlas ante sus ojos y de escuchar por todos los medios la cercanía del juicio venidero.

Son suficientes las evidencias respaldadas por la Palabra de Dios que nos impulsan a aprovechar los recursos y circunstancias para anunciar el evangelio, para llamar al arrepentimiento y para advertir al mundo sobre el próximo juicio que se derramará sobre ella.

Son suficientes las evidencias que nos impulsan a seguir adelante en nuestra misión a pesar del rechazo al mensaje del cual somos portadores.

--------------------------.
Aunque la segunda venida de Cristo y el juicio sobre las naciones parezcan tardar, sabemos que Dios tiene su tiempo para ejecutar lo que él ya determinó.

SON SUFICIENTES LAS EVIDENCIAS QUE CRISTO VIENE PRONTO A JUZGAR AL MUNDO.

“Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.
Isaías 13: 11, 13

“Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos.”
Isaías 26:21

----------------------------
José Alfredo Liévano
Twitter.  @JAlfredoLievano  



--------------------------.

jueves, 22 de enero de 2015

“LA PRUEBA QUE HA DE VENIR SOBRE EL MUNDO”.

Es mi deber no callar ante lo que Dios me ha hecho discernir al reflexionar en su Palabra. La verdad es que no se puede “tapar el sol con un dedo” ante las diversas circunstancias por las que ahora el mundo está atravesando en el ámbito político, social, religioso, económico, moral y familiar. Al hacer un análisis de cada área, nos damos cuenta que todo va encaminado a un colapso de grandes dimensiones. Obviamente que a  nadie le gusta que se les expongan estas verdades que están a la vista de todos; sin embargo es necesario hacerlo.
Entiéndase que no se trata de presentar una visión pesimista o fatalista de las cosas, sino simplemente de “retratar la realidad” tal y como es; y no como una realidad idealizada.
Estamos viviendo en medio de un constante ambiente amenazador y peligroso como consecuencia de la maldad en todas sus facetas; un ambiente en el que da la impresión en el que nos estamos quedando a la deriva en medio de una furiosa tempestad.

Es necesario saber qué es lo que Dios está queriendo comunicar al mundo. Para una explicación más amplia leer las siguientes reflexiones publicadas en este blog:  Ante los tiempos críticos que vienen” (publicada el miércoles 21 de enero 2015) y “En ruta a la gran tribulación”. (Publicada el 12 de enero del 2015)

No hay duda, que a medida que el regreso de nuestro Señor Jesucristo se acerque, la tempestad se irá acrecentando notablemente. Sin embargo, esta es la Palabra directa que Dios te dice ahora:

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”
Apocalipsis 3:10


En medio del caos reinante Dios será tu paz, seguridad y provisión. Nada te faltará independientemente a las circunstancias que se te presenten. Tu bienestar no dependerá de las cosas temporales, dependerá de Dios.

“Jehová es mi pastor; nada me faltará...   Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”
Salmo 23: 1, 4.

Podrás entonces con toda confianza enfocarte en la misión encomendada con Dios que consiste en proyectar su LUZ en medio de las tinieblas circundantes. Enfocarte en tu misión sin temor a quedar fuera de su cobertura.

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.”
Salmo 27:1-3

----------------------------
José Alfredo Liévano
Twitter.  @JAlfredoLievano