miércoles, 5 de octubre de 2011

PREDICADOR... ¡HABLA!

Predicador...
¡Habla!
Di lo que Dios te ha mostrado en su Palabra...
Mira que te lo ha dicho con claridad indiscutible...
El mensaje que te da, no es para que te lo guardes, sino para que lo proclames...

Es necesario que hables sobre la tibieza que caracteriza a la mayor parte de los cristianos.
Es necesario que llames a una conversión genuina en la que se reflejen frutos espontáneos en medio del mundo que vivimos...
Se valiente en mostrar las cosas como deben de ser según Dios y no según las conveniencias humanas...
Es increíble ver como la Iglesia del Señor está corriendo el riesgo de amoldarse al mundo, y no el mundo a ella...
Se avecinan tiempos muy fuertes en que las convicciones cristianas serán probadas y es por ello preparar los corazones...
La iglesia tibia será vomitada, porque no servirá para nada...
El Señor mismo lo dice:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. Ojalá fueses frío o caliente. Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apocalipsis 3:15-16

No temas hablar...
El Espíritu Santo te va a respaldar con su poderosa unción, la cual moverá corazones a un cambio radical de vida...

No temas hablar...
Es Dios quien te ha puesto en ese lugar y te ha concedido ese privilegio de honor...
Has llegado donde estas porque él así lo quiso independientemente a tus méritos y capacidades...

Predicador...
¡Habla!
No descuides la prioridad por la que has venido al mundo...
Al igual que el profeta Miqueas, aplica a tu contexto y declara la siguiente palabra:

Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.
Miqueas 3:8

-----------------------------------.
Para agregarse como contacto de correo electrónico escribir a:

2 comentarios:

"Tere" dijo...

Estimado Hermano, qué hermosa palabra, cuanta verdad expresa en esta enseñanza, comparto su reflexión. Dios le bendiga!! Tere.

Anónimo dijo...

Muy cierto Los que Nos llamamos Cristianos tenemos El deber, El compromiso con nuestro Senyor Jesus de demostrar no solo cn palabras sino con hechos que somos de Cristo sino vamos a hacer vomitados porq Dios no quiere gente tibia.