Reconozcamos con humildad nuestra absoluta necesidad de Dios, nuestra dependencia total de él... "Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los enaltezca a su debido tiempo. Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes" (1 Pedro 5, 6-7)
No te desesperes ante las situaciones inciertas, ni te desanimes ante ellas; espera siempre en el poder soberano de Dios, no te defraudará jamás... "Ten confianza en el Señor. Ten valor, no te desanimes, Sí, ten confianza en el Señor" (Salmo 27,14) Será él quien despeje todos los obstáculos que se interpongan en tus caminos... "Yo iré delante de ti, derribaré las alturas, romperé las puertas de bronce y haré pedazos las barras de hierro" (Isaías 45, 2) No habrá detalle que se le escape de su conocimiento y de sus manos.
Dios no quiere que vuelvas a experimentar el fracaso y la frustración de tiempos pasados... "Después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo, Dios los hará perfectos, firmes, fuertes y seguros" (1 Pedro 5,10)