lunes, 19 de diciembre de 2016

ANTES DE DEJARTE SEDUCIR...


Recuerda que habitas un entorno en donde la mayoría mira “como bueno” y justificable lo que Dios desaprueba; el hecho que todos lo hagan, no significa que sea correcto; tampoco pienses que en tus fuerzas puedes tener control total de la situación.

Dios te advierte a tiempo...
El que piense estar firme, mire que no caiga”
1 Corintios 10:12

Reconoce lo vulnerable que eres ante las tentaciones que a diario te envuelven; mira como a cada instante tus tendencias pecaminosas te invitan a hacer lo que Dios desaprueba, aunque lo sepas.



Antes de dejarte seducir...
¡Piensa en las consecuencias!

No eches por la borda el progreso obtenido; no vale la pena que por una vanidad ilusoria enfrentes consecuencias progresivas y dolorosas que te lleven a situaciones irreversibles. ¡Estás a tiempo de parar! Si no lo haces, al principio quizás no lo notes; pero después sí, cuando sea demasiado tarde.


¿De qué consecuencias estamos hablando?
Veamos algunas...

Pérdida de la noción de la realidad de Dios.

Incredulidad.

Ausencia de paz interior.

Dominio creciente de las tendencias pecaminosas.

Falta de respaldo divino.

Ausencia de bendiciones.

Derrota.

Dolor.

Frustración.



No vale la pena revolcarse en el lodo.

Sinceramente no vale la pena volver atrás, revolcarse en el cieno del mundo...     ¡No vale la pena!  ¿Por qué desechar la vida abundante que Jesucristo ofrece por una vanidad ilusoria? ¡Recapacita!   ¡Piénsalo!  Tu situación sería mucho peor a como estaba antes...     ¡Piénsalo!

“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”
2 Pedro 2:20-22



¿Qué hacer para no caer en tentación?

La respuesta ante esta pregunta, nuestro Señor Jesucristo la tiene; dependerá de tu decisión si lo haces o no.

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”
Mateo 26:41


La reflexión bíblica para mantenerte despierto (a) y la oración para fortalecerte son las dos acciones de tu parte que te corresponde practicar cada día. ¡Tu carne es débil! Fácilmente se deja seducir ante los “encantos” del mundo, pero que son una terrible carnada venenosa que amenaza destruir la vida abundante que Cristo te ofrece. ¡Piénsalo!

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”
1 Juan 2:15-17




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José Alfredo Liévano

PENSEMOS EN DIOS
@JAlfredoLievano

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