lunes, 2 de abril de 2012

VIVAMOS EN LOS PROPOSITOS DE DIOS.

Nuestra permanencia en el mundo no es un hecho accidental, sino que obedece a propósitos eternos que Dios estableció de manera especial para con cada uno de nosotros.
Veamos lo que Dios le revela al profeta Jeremías:

Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
Jeremías 1:5

Aun desde antes de ser concebidos en el vientre de nuestras madres, Dios ya había preparado el tiempo y el lugar en donde habríamos de desenvolvernos; y es precisamente por eso que tu estás ahí, en ese lugar.

Qué triste y frustrante sería que llegáramos al final de nuestros días sobre la tierra, y no haber vivido para el propósito para el cual Dios nos trajo al mundo. No olvidemos que eso depende de nuestra decisión personal.

Tú eres libre para vivir de acuerdo a los propósitos de Dios, o para vivir de acuerdo a los tuyos.

Que esta reflexión sirva para encarrilarte y afianzarte en los propósitos que Dios desde toda la eternidad ha preparado para ti.
Veamos algunos puntos importantes.

¿QUE NECESITAMOS SABER Y HACER?

Es posible que muchas cosas ya sean de tu conocimiento, pero no está de más recordarlas y practicarlas:

Reconozcamos que somos indignos e incapaces ante Dios.
Todo lo bueno que tenemos o somos, no ha sido por nuestros méritos personales o capacidades, sino porque Dios quiere magnificarse desde nuestra condición humana. No tenemos nada de que jactarnos o vanagloriarnos delante de los demás. El apóstol Pablo cuando le escribió a los corintios les dijo:

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.
1 Corintios 1:26-29
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Pongámonos bajo las órdenes incondicionales de Dios.
El sabe donde, como y cuanto tiempo vamos a desempeñar nuestra misión en la tierra. Dejemos que sea él quien quite todos aquellos estorbos que impiden tal propósito, pero que también nos de todas las “herramientas” que necesitemos.
Así como el profeta Isaías digámosle:

Heme aquí, envíame a mí.
Isaías 6:8

O como el apóstol Pablo:

Señor, ¿qué quieres que yo haga?
Hechos 9:6
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Apartémonos de todo aquello que impida nuestra comunión con Dios.
Hemos de desechar todo lo que nos impida reflejar una vida de santidad y justicia.
Dios quiere que reflejemos un testimonio intachable que se constituya en motivo para que otras personas le busquen.  
Hay muchos textos en la Biblia que nos lo recuerdan. Veamos uno:

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
1 Pedro 1:14-16
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Mantengamos una relación constante con Dios por medio de la oración y la reflexión bíblica.
Que no pase ni un día en el que tengamos este valioso tiempo a solas con Dios; en el que tengamos ese diálogo que nos fortalecerá y animará en el arduo camino que nos resta.
Dos consejos directos de nuestro Señor Jesucristo:

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Mateo 26:41

Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Mateo 4:4
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Tengamos convicciones firmes en la revelación bíblica.
Las influencias del ateísmo, el materialismo, el placer y todos los puntos de vista humanos, son los que predominan a nuestro alrededor.
Necesitamos tener una mente que sea influenciada por la única verdad absoluta revelada en la Biblia. Una mente gobernada por el Espíritu Santo.

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.  Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,  lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
1 Corintios 2:11-14
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Entendamos los acontecimientos actuales bajo la luz de la Palabra de Dios.
Entender su cumplimiento y aplicación en los tiempos que estamos viviendo ahora. Pero, ¿Cómo aplicar las enseñanzas y advertencias de Cristo dadas con anticipación? Necesitamos ser entendidos en los tiempos...

Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.
Marcos 13:23
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Transmitamos fielmente el contenido de la Palabra de Dios en medio de toda oposición.
Independientemente en el lugar en donde estemos, es importante ser portadores del mensaje de Dios. Somos embajadores de Cristo. Que nada ni nadie nos impida tal prioridad y compromiso.

Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos 16:15

Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.
Lucas 10:3
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Ardamos en compasión ante las necesidades de la humanidad.
La compasión es sentir un dolor intenso por las diversas necesidades humanas, sobre todo por las espirituales; pero a la vez es la actitud de hacer algo específico y práctico para satisfacerlas. Necesitamos orar intensamente para adquirir tal compasión. No podemos quedarnos de “brazos cruzados”. Necesitamos tener esa misma compasión que nuestro Señor Jesucristo tuvo ante las multitudes que estaban delante de él.

Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.
Marcos 6:34
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Recordemos nuestra condición de forasteros sobre la tierra.
Estamos en la tierra “de paso”. No nos hemos venido a quedar en ella, vamos hacia la Patria Celestial, pero mientras vamos de camino es nuestro deber cumplir con el trabajo asignado por Dios. Recordemos: No somos de aquí.

Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir.
Hebreos 13:14
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¿QUE RESULTADOS SE OBTENDRA DE TODO ESTO?

Tendremos una vida fructífera independientemente a las condiciones de maldad, peligro y limitaciones diversas que nos rodeen.
Habremos vivido para lo que Dios nos trajo a la tierra.

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
Juan 16:15

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VIVAMOS EN LOS PROPOSITOS DE DIOS.
Vale la pena...
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios te vendiga herm , muy bueno esa refleccion todo los cristianos debemos de conocer el plan o el propocito de Dios para con cada uno. No fue casualidad ni fue por suerte que nos escogió Dios , fue porque el vio en ti en mi el guerrero el valiente para cumplir el plan perfecto . Salvar almas

PEDRO PEDROZA T dijo...

MUY INTERESANTE LOS PROPÓSITOS QUE JEHOVA DIOS TIENE PARA CON NOSOTROS. QUIENES SEAMOS LLAMADOS POR EL ESPÍRITU DEBEMOS VIVIR EN EL ESPÍRITU Y NO EN EL MUNDO. DIOS NOS TRAJO A ESTE MUNDO, QUE NO ES NUESTRO,PARA QUE VIVAMOS EN SANTIDAD, APRENDAMOS DEL ESPÍRITU Y LLEVEMOS LAS BUENAS NUEVAS POR TODO EL MUNDO. FELICIDADES, ESTA ES UNA FORMA DE HACERLO. GRACIAS POR TAN BUENAS ENSEÑANZAS.

Andy Carvajal dijo...

Agradezco a Dios por personas como usted que entienden el propósito de Dios para con la humanidad y espero que El Gran Yo Soy, le siga dando entendimiento y sabiduría desde lo alto para continuar en este ministerio, Dios le continué bendiciendo a usted y a su familia Amen.