No nos olvidemos de la razón fundamental por la que Dios nos ha traído a la existencia; no olvidemos que estamos presentes en la tierra para un propósito establecido por él.
No olvidemos quienes somos...
que estamos haciendo aquí...
y hacia donde vamos...
No perdamos la visión de nuestra identidad espiritual, de nuestra misión y de nuestro destino eterno.
Dios es nuestro origen...
Nuestra razón de vivir...
Nuestra meta definitiva...
"No se acomoden a este mundo; por el contrario, transfórmense interiormente con una mentalidad nueva, para discernir la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto"
Rm 12,2
No hay comentarios:
Publicar un comentario