No te impacientes al no ver nada claro y definido ante "ese caso imposible" por el que has estado orando, pues todo tiene su tiempo.
En este mundo todo tiene su hora;
hay un momento para todo cuanto ocurre.
Ecles 3,1
Sigue orando con la plena certeza que en su momento Dios intervendrá de la mejor manera; nada de ti se le escapa, todos tus detalles están ante su presencia.
En cuanto a ustedes mismos,
hasta los cabellos de la cabeza
Dios los tiene contados uno por uno.
Lc 12,7
Hay esperanza para tus lágrimas
Hay esperanza para tu dolor.
Dios hará su obra en ti.
Tu mano Señor nos pondrá a salvo,
y así concluirás en nosotros tu obra
Salmo 138,8
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