Ninguno de nosotros está exento para enfrentar adversidades de diversa índole, es parte de la vida de diaria, y es por ello que hemos de estar preparados para cuando vengan. Nuestro Señor Jesucristo, así lo dijo...
"En el mundo tendréis aflicciones,
pero confiad, yo he vencido al mundo"
Jn 16,33
Para enfrentar las adversidades, es necesario que nos mantengamos en una dependencia total de Dios, creyendo y confiando en cada una de sus promesas; cuando él ocupa el centro de nuestras vidas, todas las dificultades se solucionan.
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia"
Is 41, 10
Necesitamos tener la firme convicción de la realidad viva y eterna de Dios sobre cada uno de nuestros acontecimientos, que es él quien camina junto a nosotros en cada uno de nuestros acontecimientos.
Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.
Nh 1,7
La fe en las promesas de Dios son siempre nuestro incentivo en las crisis presentes.
Mi propósito será establecido,
y todo lo que quiero realizaré.
Is 46,10
1 comentario:
Dios lo bendiga y siga usando su sabiduría! Desde Argentina
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