El amor genuino, el amor que procede de Dios, es el que nos impulsa a proceder con espontaneidad hacia las personas que lo necesitan.
Oremos para que el amor de Dios se derrame en nuestros corazones y que fluya con espontaneidad hacia las personas que nos rodean...
Oremos para que el amor de Dios se derrame en nuestros corazones y que fluya con espontaneidad hacia las personas que nos rodean...
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
1 Cor 13, 4-7
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