Dios vive en nosotros;
somos su templo.
Su presencia no nos abandona.
Su consejo nos instruye siempre.
¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
1 cor 6,19-20
No hay comentarios:
Publicar un comentario