sábado, 4 de julio de 2015

“MI PRESENCIA IRÁ CONTIGO…” (Éxodo 33:14)

Dios se ha engrandecido en tu vida; lo puedes comprobar a cada instante del camino recorrido de tu existencia. Su “huella” en cada senda es una clara evidencia de su gracia, misericordia, poder y soberanía a tu favor. Ha enviado sus ángeles oportunamente para defenderte, guiarte y proveerte para cada situación específica; demostrándote con ello que su atención sobre ti es continua. Todo está tan claro ante ti, por eso no debes de tener miedo ante las preocupaciones que “no te han dejado dormir”.

Si hasta este momento Dios no te ha abandonado, tampoco lo hará en el futuro. Su presencia irá siempre contigo todos los días. Hoy, en esta fecha específica te lo recuerda: “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” (Éxodo 33:14). Necesitas creer que así será. No le creas a las circunstancias, créele a Dios.

Dios no permitirá que te saquen de donde él te colocó; no olvides que es por decisión suya que estás ahí. Moverá “mar y tierra” para que así sea; nadie hará más de lo que se le ha permitido. Su decisión prevalece sobre la decisión de los demás. ¡No lo olvides por favor!    
Además tendrás la provisión necesaria para cada situación; él hará que en su tiempo llegue a tus manos por medios diversos. Él sabe de qué cosas tienes necesidad ahora.


Gózate...
Tus acontecimientos están bajo el control soberano de Dios, quien a la vez es tu Padre y Amigo.

Gózate...
Dios todo lo tiene cuidadosamente preparado para ti. Siempre tendrás un lugar en la tierra, pero sabiendo que se trata de algo temporal.

Gózate...
Meditando en las obras de Dios sobre la tierra y sobre tu vida.

Gózate...
Y cumple con fidelidad la obra que te ha sido encomendada en el mundo. Debes de recordar que gozarás con todo su respaldo.


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Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.

SALMO 23



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1 comentario:

andrea urzua barajas dijo...

gracias por las palabras y por estar otra vez de nuevo en el blog extrañabamos sus palabras
es como un aliento para seguir adelante en la vida y siento que atravez de ty me habla dios .que dios lo bendiga siempre