jueves, 24 de mayo de 2012

NO ENTIENDO LO QUE PASA.

Lo más seguro es que alguna vez, cuando has estado atravesando situaciones sin sentido y en extremo aflictivas, se haya escapado de tus labios esta frase: no entiendo lo que pasa”. Por muchas explicaciones lógicas que busques, no hay respuestas.

Esta reflexión va dirigida a aquellas personas que justamente en estos instantes, las cosas no les salieron como esperaban. Sus ilusiones se les hicieron pedazos, sus proyectos se disolvieron como humo, enfrentan situaciones imprevistas que han afectado radicalmente sus vidas; y además, todo cuanto tenían hace unos días, ya no lo tienen. Ahora no saben cómo salir del hoyo.
Lo triste de toda esta situación, es que no ocasionaron las consecuencias, simplemente las situaciones se presentaron así tan de repente.

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No entiendes lo que pasa.
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Pero de lo que si has de tener la plena certeza, es que todo esto ha sido permitido por Dios para un propósito en tu vida. Humanamente hablando cuesta digerirlo, pero así es.

Dios quiere que por medio de esta situación, experimentes por tu propia cuenta, la capacidad de su PODER y su SOBERANIA; Dios quiere que aprendas a fortalecerte en él y no los recursos terrenales.
Algo que estas entendiendo, es que de no ser por estas situaciones, no tuvieras la oportunidad de experimentar en “carne propia” la acción sobrenatural de Dios.

Es precisamente en estos momentos de crisis, en los que descubres tu total debilidad e imposibilidad para resolver tus situaciones. Es ahora cuando entiendes que has de abandonarte a la acción poderosa y soberana de Dios.

El apóstol Pedro escribe en su carta lo siguiente:

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

1 Pedro 5:6-7

Humillarse es reconocer la dependencia total y absoluta de Dios en toda situación, sobre todo cuando las cosas van cuesta arriba.
Humillarse es clamar insistentemente con la plena certeza que de una u otra manera, Dios obrará, y que al final todo te lo resolverá a tu favor.
Por eso, no te afanes en querer solucionar lo que ya se escapó de tus manos, sino más bien preséntaselo a Dios en oración, así como lo recomienda el apóstol Pablo.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7

Precisamente porque no entiendes lo que pasa, es cuando debes de aprender a discernir tus acontecimientos bajo la guía del Espíritu Santo y proceder conforme a su sabiduría; por lo demás, no te preocupes.

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Tu vida está inmersa bajo el Poder y la Soberanía de Dios.
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Así como él gobierna el universo en su totalidad, sin escapársele ni un tan solo detalle, también así lo hace con cada situación de tu vida. La presencia del Rey Creador de los cielos y de la tierra, te envuelve totalmente, aunque ahora mismo no comprendas su acción.

Jehová estableció en los cielos su trono, y su Reino domina sobre todos.

Salmo 103: 19

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1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca hay que humillarse ante nadie, y menos ante un fantasma creado por los poderosos para controlarnos.
Dios no existe (asumanlo) vivan su vida y dejen que cada uno viva la suya. Chao